La tronadora, un festín amarillo para polinizadores
Esta planta nativa de América ofrece néctar durante gran parte del año a insectos y aves

Siempre es agradable ver un árbol florecer durante la temporada de seca en las cuencas Grijalva-Usumacinta, esos meses que siguen a las crecientes de octubre y noviembre, y que se caracterizan por temperaturas agradables y lluvias casi inexistentes.
Ahora que escribo este texto puedo recordar vívidamente una mañana de sol en que tuve la dicha de contemplar un arbolito lleno de flores amarillas y lleno de abejas nativas, cuyo vuelo presuroso llenaba de zumbidos el aire. Era fascinante ver tanta vida expresada a través del color y el movimiento.
Aquella planta era una tronadora, también llamada escandor o escandol en Tabasco, o pichichej en Chiapas. Su distribución original abarca un territorio muy amplio, desde el norte de Estados Unidos hasta el norte de Venezuela, y a lo largo de la cordillera de los Andes hasta Argentina, excluyendo Brasil. Sin embargo, es una especie favorecida por los viveros comerciales, y por ello se ha introducido en al menos 86 países e islas. En muchos países, como Sudáfrica y Australia, es considerada una planta invasora, que pone en peligro la biodiversidad local al diseminarse sin freno.