La abeja chicopipe, una pequeña polinizadora urbana
Esta abeja sin aguijón habita desde Sonora hasta Panamá y ha sabido adaptarse bien a las ciudades

Pasé más de 40 años de mi vida sin conocer a las abejas chicopipes, a pesar de haber nacido y vivido siempre en su lugar de origen, en los territorios que hoy llamamos México. Ahora no puedo dejar de observarlas siempre que puedo, en los escasos parques y zonas arboladas de Villahermosa, esta ciudad consagrada al automóvil y el asfalto.
Apenas miden unos 4 mm de largo, pero he aprendido a distinguirlas por la forma de su vuelo, como un pequeño helicóptero, por la forma de su cuerpo y por sus grandes ojos verdes que a simple vista apenas parecen dos puntitos.