El árbol que cruzó un océano sin ayuda de barcos
La ceiba viajó de América a África hace unos 30 millones de años, posiblemente llevada por las tormentas o corrientes marinas

Quienes hemos nacido y crecido en los trópicos americanos pensamos en el árbol de ceiba (Ceiba pentandra) como algo muy nuestro, como una parte integral de nuestro paisaje que nos distingue del resto del mundo, cuya vista en el horizonte nos confirma que estamos en casa.
Y sin embargo este prodigioso árbol es tan africano como americano, si es que tiene sentido imponer esas etiquetas geográficas a los seres silvestres. ¿Pero cómo fue que esta planta pudo crecer sin intervención humana en dos continentes separados por el Atlántico?